El impacto de los incendios forestales en el bosque y el sotobosque
Los incendios forestales alteran de manera profunda los ecosistemas, provocando la destrucción de hábitats, la pérdida de biodiversidad y el deterioro del suelo, generando consecuencias a largo plazo para la flora, fauna y funga que dependen de ellos. En el marco de nuestro nuevo lanzamiento, el Sotobosque, quisimos hacer un llamado a la consciencia y prevención.
Cuando un incendio arrasa con un bosque, la pérdida de cobertura vegetal no solo reduce la capacidad del ecosistema para retener agua, sino que también genera erosión y desertificación. Los suelos quedan empobrecidos y, en muchos casos, tardan décadas en recuperar su fertilidad. En bosques milenarios como los de alerce, donde los árboles crecen extremadamente lento, el daño puede ser prácticamente irreversible.
Los incendios forestales alteran profundamente los ecosistemas, provocando la desaparición de especies vegetales sensibles al fuego y favoreciendo la proliferación de plantas invasoras que cambian la estructura del bosque. En zonas afectadas de manera recurrente, muchas especies nativas dejan de regenerarse.
Durante los incendios numerosos animales mueren o quedan sin refugio ni alimento. Especies de baja movilidad, como anfibios, reptiles y pequeños mamíferos todos residentes del sotobosque, son especialmente vulnerables, mientras que aquellas que logran escapar, se enfrentan luego con la competencia por recursos en hábitats cada vez más fragmentados.
Aunque menos visible, el reino fungi también sufre daños graves, ya que el fuego destruye hongos esenciales para la descomposición de materia orgánica y la nutrición de los suelos, dificultando la regeneración natural del bosque.
La prevención en épocas de verano es clave para evitar la pérdida irreversible de biodiversidad y recursos naturales. Sigue las siguientes medidas para evitarlos:
Medidas de prevención
Para evitar incendios forestales, la Corporación Nacional Forestal (CONAF) recomienda adoptar medidas de prevención y actuar con responsabilidad en zonas de riesgo.
- Evitar el uso de fuego en zonas vulnerables: No realizar fogatas en áreas silvestres o de interfase urbano-forestal.
- No arrojar colillas de cigarrillos ni fósforos encendidos: Un descuido puede provocar incendios de gran magnitud.
- Realizar limpieza de vegetación seca: En predios y terrenos cercanos a bosques, es importante eliminar maleza y residuos inflamables.
- Mantener cortafuegos en sectores rurales: Estos espacios libres de vegetación ayudan a frenar el avance de las llamas.
- Evitar quemas agrícolas sin autorización: En caso de ser necesarias, deben realizarse bajo supervisión y con los permisos correspondientes.
- Denunciar conductas sospechosas: Si se observa a alguien encendiendo fuego de manera irresponsable, se debe informar a las autoridades.
Ante una emergencia por incendio forestal, se debe llamar al 130 de CONAF, al 132 de Bomberos, al 133 de Carabineros o al 134 de la PDI.





